"In the morning" pero "at night". "On Monday" pero "in January". "At the corner" pero "on the corner" (depende del país).
Las preposiciones en inglés no siguen las mismas reglas que en español. "En" puede traducirse como "in", "on", o "at" dependiendo del contexto. Y a veces ninguna preposición española corresponde a la inglesa.
Si hay algo que nos delata cuando hablamos inglés, son las preposiciones. No porque sean difíciles de entender, sino porque cada una tiene docenas de usos y tu instinto español te falla constantemente.
Por qué nos cuesta tanto
En español, "en" funciona para casi todo: en la mesa, en lunes, en la mañana, en el coche. Es un comodín.
En inglés tienes que elegir entre in, on, y at. Y la elección no es intuitiva: "in the car" pero "on the bus", "in the morning" pero "at night", "on Monday" pero "in the summer".
No hay una regla universal. Cada combinación tiene su propia lógica (o falta de ella). Tu cerebro busca patrones, pero los patrones son inconsistentes.